Ayer mientras hablamos del arte erótico, me llegaban comentarios sobre el pudor de los o las modelos.
Bien, nuevamente queremos diferenciar, pero depende del objetivo, el uso, el destino de las imágenes, el pudor se elevará más o menos en la persona que ejerce como modelo.
Nacemos con él, culturalmente la mujer al ser sorprendida en casa por su propio hermano en la ducha, o cambiándose de ropa en su habitación, tiende, casi por instinto a taparse.
Esto es un hecho natural, que hoy en día suele suceder, a pesar de que la educación en su casa sea totalmente liberal, e incluso haya crecido viendo a sus padres desnudos. Bien en la piscina, en el baño, o paseando por la casa.
En el caso del hombre, quizá es un poco más exhibicionista. De pequeños los niños, carecen de pudor, pero es entrada la adolescencia cuando sólo el tamaño de su miembro viril, es lo que les hará ser más cautos a la hora de mostrarse desnudos frente a cualquier conocido. Hoy en día si se adelantan a querer saber su tamaño, quizá a que "ven" que en la sociedad se le da mucha importancia, cuando a la hora de la verdad, no se reparará tanto en unos centímetros más o menos.
No hay que olvidar que la mujer pasa su pubertad mucho antes que el hombre, con lo que es más sensible a los cambios de su cuerpo, por los que se preocupan mucho. Sin embargo los jóvenes, a la hora esa pubertad, son menos conscientes, ya que sus cuerpos no sufren cambios tan drásticos.
Ya de adultos, será el hombre quien menos se preocupe por ser sorprendido desnudo. Mientras que la mujer, por regla general, no enseñará sus cuerpo nada más a quien lo desee.
El caso de nudistas, lógicamente es un mundo aparte.
Pero bien, llegamos a la fotografía, a la pregunta de quienes son más pudorosos frente a una cámara. Y repito que será el destino de las fotos, el objetivo que se desea obtener de ellas, lo que nos dará la variable de ese pudor.
Por lo general, son los hombres mucho menos coquetos, presumidos y más predispuestos que las mujeres. Ellos además de sus facciones, pretenden enseñar su musculatura, su cuerpo de gimnasio, o a veces puramente natural. Es decir los genitales pueden llegar a ser burdos si se trata del caso de un varón que desea ser escort.
Además, la sociedad no ve de igual manera a un hombre que a una mujer en esta profesión. Tanto a mujeres como a hombres, les puede hacer cierta gracia que un amigo suyo se dedique al sexo de pago, pero no pensarían lo mismo, si fuera el caso contrario.
Desgraciadamente la mujer está mucho más "marcada" socialmente, por lo que el pudor se eleva más aún.
Ellas, las escorts de Barcelona, que son las que yo conozco bien, siempre piden salir con la cara tapada, con su cuerpo precioso y atractivo, pero sin dejar ver su rostro.
Sin embargo ellos, "venden" preciosos ojos, atractiva mirada, facciones sugerentes, o miradas penetrantes.
El hecho de que las chicas sean españolas, dificulta más el trabajo.
¿Cómo hacer enseñar un cuerpo bonito, pero que a la vez sea irreconocible por cualquiera?
Es un reto.
Jugar con las sombras, lo sugerente, dejando entrever, pero sin enseñar...
No hay que olvidar que serán fotos destinadas a webs o anuncios donde se expone claramente la prostitución, o brindar su compañía a clientes.
En otro post comentaremos los grandes errores que cometen algunas, y al final son reconocidas, y no precisamente por su cuerpo desnudo, o semi desnudo.
En conclusión, el pudor no es la gran diferencia a la hora de posar, sino el destino de las imágenes.
Carla Mila. Fotografa

