viernes, 25 de julio de 2014

Barcelona y Madrid, capitales del erotismo.

El mundo erótico, que no parece entender de fronteras, si radica en España en dos centros neurálgicos importantes, las ciudades de Madrid y Barcelona.

Son sin duda las de más población de nuestro país, pero también son los epicentros donde más se mueve el erotismo en todas sus manifestaciones. Podemos decir, que son las más "productoras" de material erótico de toda índole.

Una exposición, que podría tener cabida en cualquier ciudad española, es a veces rechazada por los ayuntamientos de muchas ciudades españolas, sobre todo las del interior, a pesar de que la entrada sea para mayores de 18 años.

Sin embargo, en Barcelona, el erotismo es como un reconocimiento más a las actividades culturales de la ciudad.

Desde siempre la ciudad condal ha sido pionera en exponer todo tipo de ofertas gráficas tanto de contenido explícitamente sexual, como también erótico. De todos es sabido que la mentalidad catalana está más próxima a la europea, y por lo tanto el gusto por el erotismo bien hecho, en cualquiera de sus manifestaciones, atrae a miles de personas que desean ávidos contemplar las obras.



Sin embargo, profundizando aún más en el tema. El publico catalán adora las puestas en escena de situaciones donde los protagonistas son parejas, o situaciones más cercanas al acto puramente sexual que a la insinuación de los cuerpos propiamente dicho.


























Un hecho que también se pone de manifiesto en la fotografía del mundo escort.
Las escorts catalanas saben que deben sugerir no solo su cuerpo, sino que acompañar sus gestos en la medida de lo posible para ser lo más insinuantes.


Por su parte Madrid, ciudad cosmopolita, centro de España en muchos sentidos, siempre ha gozado de tener un gran público que demanda erotismo en todas sus vertientes. Quizá el público que reside en la ciudad, y una gran parte que está de paso, prefiere los cuerpo más hieráticos, simplemente sin actividad, como congelados por la retina de la cámara del fotógrafo.

Cómo vemos, las tendencias eróticas no son iguales en todas partes, pero en España, varían los gustos a 700 kilómetros de distancia.


 















Carla Mila