Carla Mila
http://www.carlamila.es/
Muchos ortodoxos, seguidores de lo erótico, o simplemente amantes de este "arte" parece que enmarcan toda fotografía erótica entre el blanco y negro o el sepia.
Huir de colores vivos, de colores reales, no es la vía para manifestar una obra erótica.
Bien es cierto que la magia que ofrece el blanco y negro nos encanta a todos, pero como dice un colega mío, es porque a veces nos da miedo el color, o porque en él ellos no vemos el erotismo, como estamos acostumbrados con el blanco y negro, lo cual lleva a no realizarlo apenas, y por ello ni a compartirlo.
Hoy, desde este blog vamos a romper una lanza por aquella obra que se caracteriza ante nosotros por el color. O para ser más exactos, por los colores.
Si desde luego hay algo que caracteriza a la fotografía erótica, además de lo sugerente, de lo que transmite, o de lo que insinúe, esto debe ser en muchos casos la presencia del color.
¿Nos olvidamos acaso de las tonalidades tan maravillosas que nos ofrece por ejemplo el aura del pezón de una mujer? ¿ del brillo de sus labios? ¿ o de las sombras que puede producir su pelvis ?
No tenemos porqué renunciar a ello, es más considero que debemos presentarlo tal y como es. Natural, acorde con el entorne, sugerente, y vivo.
Ceñirse siempre a los marcos que nos ofrece el blanco y negro, o al tratamiento de imágenes a través de colores impuestos, no debe ser una constante.
Hemos observado estas imágenes antes de seguir leyendo.
La aparición del rojo, tanto como complemento de vestir, como el simple botecito de pintura de uñas, han conseguido que fotos que no pasarían inadvertidas en blanco y negro, adopten un punto de atención especial. Un color tan sugerente y cálido como es el rojo, ha servido para complementar aún más lo estimulante de la fotografía y por ello no perder nada de erotismo.
¿Es que la vida, o nuestro punto de vista de ella no capta momentos eróticos? Sí, constantemente. ¿Y por ello lo vemos en blanco y negro como se suponen que ven los perros?
¿Entonces? ¿Cuál es el motivo para que nosotros mismos le pongamos barreras al color?
Hoy toca reflexionar en estas cuestiones.
Y de momento lo estamos haciendo, ¿cómo? colocando las obras elegidas a un tamaño mayor, como si fueran verdaderos gritos de reivindicación.
Ya sabéis que en mi trabajo como fotógrafa utilizo el color para los books de las modelos. A veces profesionales de la moda, de la publicidad en general y en otras ocasiones de
acompañantes de lujo o de alto standing. Y siendo en todos los sentidos práctica, el color es mi paleta fotográfica, aunque siempre aprovecho para pode disparar la misma foto en las dos formas, o tratarlas posteriormente.
Las escorts de Barcelona, quieren ofrecer, y debido a lo que cobran por sus servicios, la mejor de las calidades posibles, y rara es la vez que publican alguna foto suya en blanco y negro. A pesar de que siempre se las ofrezco. Por ello la búsqueda del erotismo, debe ir de la mano del color, de la realidad, de tal y como son.
Vivimos en un mundo de colores, y ellas pertenecen a él, al igual que sus potenciales clientes.
No podemos dar siempre la espalda a la realidad.
http://www.carlamila.es/
Muchos ortodoxos, seguidores de lo erótico, o simplemente amantes de este "arte" parece que enmarcan toda fotografía erótica entre el blanco y negro o el sepia.
Huir de colores vivos, de colores reales, no es la vía para manifestar una obra erótica.
Bien es cierto que la magia que ofrece el blanco y negro nos encanta a todos, pero como dice un colega mío, es porque a veces nos da miedo el color, o porque en él ellos no vemos el erotismo, como estamos acostumbrados con el blanco y negro, lo cual lleva a no realizarlo apenas, y por ello ni a compartirlo.
Hoy, desde este blog vamos a romper una lanza por aquella obra que se caracteriza ante nosotros por el color. O para ser más exactos, por los colores.
Si desde luego hay algo que caracteriza a la fotografía erótica, además de lo sugerente, de lo que transmite, o de lo que insinúe, esto debe ser en muchos casos la presencia del color.
¿Nos olvidamos acaso de las tonalidades tan maravillosas que nos ofrece por ejemplo el aura del pezón de una mujer? ¿ del brillo de sus labios? ¿ o de las sombras que puede producir su pelvis ?
No tenemos porqué renunciar a ello, es más considero que debemos presentarlo tal y como es. Natural, acorde con el entorne, sugerente, y vivo.
Ceñirse siempre a los marcos que nos ofrece el blanco y negro, o al tratamiento de imágenes a través de colores impuestos, no debe ser una constante.
Hemos observado estas imágenes antes de seguir leyendo.
La aparición del rojo, tanto como complemento de vestir, como el simple botecito de pintura de uñas, han conseguido que fotos que no pasarían inadvertidas en blanco y negro, adopten un punto de atención especial. Un color tan sugerente y cálido como es el rojo, ha servido para complementar aún más lo estimulante de la fotografía y por ello no perder nada de erotismo.
¿Es que la vida, o nuestro punto de vista de ella no capta momentos eróticos? Sí, constantemente. ¿Y por ello lo vemos en blanco y negro como se suponen que ven los perros?
¿Entonces? ¿Cuál es el motivo para que nosotros mismos le pongamos barreras al color?
Hoy toca reflexionar en estas cuestiones.
Y de momento lo estamos haciendo, ¿cómo? colocando las obras elegidas a un tamaño mayor, como si fueran verdaderos gritos de reivindicación.
Ya sabéis que en mi trabajo como fotógrafa utilizo el color para los books de las modelos. A veces profesionales de la moda, de la publicidad en general y en otras ocasiones de
acompañantes de lujo o de alto standing. Y siendo en todos los sentidos práctica, el color es mi paleta fotográfica, aunque siempre aprovecho para pode disparar la misma foto en las dos formas, o tratarlas posteriormente.
Las escorts de Barcelona, quieren ofrecer, y debido a lo que cobran por sus servicios, la mejor de las calidades posibles, y rara es la vez que publican alguna foto suya en blanco y negro. A pesar de que siempre se las ofrezco. Por ello la búsqueda del erotismo, debe ir de la mano del color, de la realidad, de tal y como son.
Vivimos en un mundo de colores, y ellas pertenecen a él, al igual que sus potenciales clientes.
No podemos dar siempre la espalda a la realidad.






