Tanto para las acompañantes de lujo de Madrid como para sus clientes, existe una especia de barrera, una línea muy delgada, entre enseñar su cuerpo y mostrar al natural su pecho, pubis u otras zonas más íntimas.
Ya quedó atrás la época donde a las escorts se les requería al menos tener una foto de desnudo integral, pero esto ya no "funciona". ¿Los motivos? Puramente culturales.
Está más que demostrado que tras ver una serie de fotografías, aquellas donde se enseñan pechos, etc, producen a veces una especie de rechazo. Lo vemos por ejemplo en los pezones, esa aura tan personal que cada cliente desea ver y disfrutar en "exclusiva".
En un anterior post ya hacíamos referencia a las pezoneras, a su historia, pero también a ese sentido que parece tapar el pudor de las acompañantes de lujo, y despertar más la erótica de quienes desean compañía.
Pero no todo en este aspecto es por cuestiones meramente estéticas. A veces, el pecho por los motivos que sean no es del todo atractivo para muchos clientes, y esa zona, el pezón, puede tener como pequeñas rugosidades propias de la mujer que algunos hombres rechazan. También, y no sólo por el tamaño puede que estén un poco caídos, y la fotografía erótica debe huir de retoques en este aspecto.
La lencería de este tipo como la que observamos en la parte superior, ayuda a que las fotos, y por lo tanto la escort sea más insinuante aún.
Por otro lado los llamados cortes propios de sol, no son desde luego nada sugerentes y con tan sólo un conjunto acorde, se disimularán para no utilizar el photoshop por estas razones.
Pero si hablamos de la zona del pecho quizá el culo también a veces es mucho más erótico con piezas de lencería fina o tanga que no en su total desnudez.
Podríamos poner un sinfín de ejemplos, pero si en algo la fotografía erótica se entiende como parte de las imágenes que acompañan a la escort que desea anunciarse bien como particular o a través de una agencia, diríamos que es la parte de un todo.
Si no conseguimos despertar el sentido de la curiosidad por conocer a esas acompañantes de lujo, nuestro trabajo habrá fracasado, ya que además en este aspecto si hay una parte comercial, por llamarlo de alguna manera.
Una parte donde una vez más lo erótico se debe diferenciar de lo puramente banal y vulgar.
Carla Mila
http://www.caramila.es
Ya quedó atrás la época donde a las escorts se les requería al menos tener una foto de desnudo integral, pero esto ya no "funciona". ¿Los motivos? Puramente culturales.
Está más que demostrado que tras ver una serie de fotografías, aquellas donde se enseñan pechos, etc, producen a veces una especie de rechazo. Lo vemos por ejemplo en los pezones, esa aura tan personal que cada cliente desea ver y disfrutar en "exclusiva".
En un anterior post ya hacíamos referencia a las pezoneras, a su historia, pero también a ese sentido que parece tapar el pudor de las acompañantes de lujo, y despertar más la erótica de quienes desean compañía.
Pero no todo en este aspecto es por cuestiones meramente estéticas. A veces, el pecho por los motivos que sean no es del todo atractivo para muchos clientes, y esa zona, el pezón, puede tener como pequeñas rugosidades propias de la mujer que algunos hombres rechazan. También, y no sólo por el tamaño puede que estén un poco caídos, y la fotografía erótica debe huir de retoques en este aspecto.
La lencería de este tipo como la que observamos en la parte superior, ayuda a que las fotos, y por lo tanto la escort sea más insinuante aún.
Por otro lado los llamados cortes propios de sol, no son desde luego nada sugerentes y con tan sólo un conjunto acorde, se disimularán para no utilizar el photoshop por estas razones.
Pero si hablamos de la zona del pecho quizá el culo también a veces es mucho más erótico con piezas de lencería fina o tanga que no en su total desnudez.
Podríamos poner un sinfín de ejemplos, pero si en algo la fotografía erótica se entiende como parte de las imágenes que acompañan a la escort que desea anunciarse bien como particular o a través de una agencia, diríamos que es la parte de un todo.
Si no conseguimos despertar el sentido de la curiosidad por conocer a esas acompañantes de lujo, nuestro trabajo habrá fracasado, ya que además en este aspecto si hay una parte comercial, por llamarlo de alguna manera.
Una parte donde una vez más lo erótico se debe diferenciar de lo puramente banal y vulgar.
Carla Mila
http://www.caramila.es

