jueves, 24 de julio de 2014

Despistes de una escort

Ayer os comentaba como después de tanto buscar posturas, cortar la cabeza, o utilizar el photoshop para difuminar caras, son a veces algunos detalles los que pueden que la foto de una escort sea identificada por su entorno. Y luego, claro vienen las lamentaciones.

Me he encontrado casos realmente curiosos, de despistes tontos por parte de la modelo, o escort de barcelona, que me ha pedido ella o su agencia un book.

En muchas aspectos puedo avisar, pero en otros, no es culpa mía.

Los errores más comunes han sido.

- Elegir ella o la agencia el ambiente para la sesión. En los pocos casos que son ellas, brindan la casa de campo, la de la playa, o entornos demasiado familiares. Muchas de estas chicas están muy orgullosas de la piscina de la casa de sus padres, y no se les ocurre otra cosa que planear que ese sea el decorado perfecto. O el barco de un amigo allegado a la familia.
Nada más publicarse las fotos, se disparan las alarmas. Por eso, ahora las localizaciones las elijo yo.

- Cuidado con los complementos. En varias ocasiones la pequeña maleta donde la escort lleva desde la lencería, bañadores, ropa, botas, relojes o todo tipo de complementos, pueden ser después verdaderas bombas de relojería.

Me refiero a que son prendas que verdaderamente forman parte de su vestimenta habitual, y con lo que ellas se sienten cómodas, pero son perfectamente reconocibles.
Las sesiones no sólo son en lencería, les recuerdo a todas, pero a pesar de eso, insisten en no quitarse cierto colgante, pulsera, o prenda, que puede resultar ser un regalo familiar.

- Tatuajes y piercing. Yo ya les llamo, "la marca de la casa". De la misma manera que una puede quitarse un reloj, puede hacer lo mismo con ese característico piercing que algunas lucen en el ombligo. Pero a veces no sirve con las insinuaciones de que lo eviten, muchas dicen decir que son amuletos, recuerdos, o ya lo último, que forman parte de su personalidad.



Sobre los tatuajes ocurre tres cuartos de lo mismo. Alguno son pequeños y discretos, con lo que es relativamente sencillo, disimularlos procurando que las mismas poses. Pero no para "engañar" al cliente, sino simplemente para que la escort no sea reconocida por su entorno.



En otros casos, el tatuaje es ya muy destacado, ocupando gran parte de su brazo, espada, o pierna. Disimularlo, si es una tarea posible a base de retoques post fotográficos, pero... ¿que pasará cuando un cliente tenga una cita con una chica y vea aquello que las fotos no reflejan? ¿Dirá que se lo ha puesto luego?.

Hay muchos hombres que tienen verdadera aversión a los tatuajes, o simplemente no les gusta que la escort que sale a su lado para cenar, lleve el brazo marcado con letras niponas o con la cabeza de un dragón oriental.

Estos son los "errores" más comunes, evitarlos no radica más que en los consejos del fotógrafo, pero por lo menos en mi caso, suelo estar más preocupada de la luz, la composición, el resultado final y armonioso, que no si se pone o se quita un bikini que fotográficamente es válido, pero no sé si se lo regaló su novio, al que quiere ocultar su verdadero trabajo como escort.

Carla Mila
http://www.carlamila.es







1 comentario:

  1. Buscar la privacidad y el anonimato es lógico y licito, pero en ocasiones esa bsqueda lleva a tanto retocar y escoder que desvirtua a la persona..., pero siempre hay que entender todo es retoque destinado a proteger la intimidad

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