Nuestra
intenso trabajo en escenarios naturales, y la incesante búsqueda por combinar e
integrar la sugerencia, la sensualidad y la belleza femenina en el propio entorno,
nos condujo hasta los más enigmáticos parajes que puede ofrecernos; en esta
ocasión, la nieve.
Fue a
mediados de enero cuando comenzó a caer la nieve de verdad y en siete
días, las estaciones de invierno estaban a rebosar. Por ello, y para
reflejar nuestros propósitos gráficos, tuvimos que recorrer muchos
rincones, pequeñas carreteras, subidas y bajadas y, al fin, en pleno Pirineo
Catalán encontramos nuestro refugio y toda la pista inmaculada que sería
nuestro plató al aire libre donde poder trabajar con las bellas escorts de Barcelona
Pero
después de la localización, el esfuerzo era ya un trabajo de equipo, nuestras
modelos debían desprenderse de sus ropas de abrigo y entrar en contacto con la
nieve, sin perder en ningún momento la sonrisa, la sensualidad, y el fuerte
sentido erótico que desprenden sus cuerpos. Y así lo hicieron, disfrutando de
cada pose, de cada movimiento, de cada postura, de todos y cada uno de los
disparos que crean que la fotografía
erótica sea algo más que un trabajo con distintos fondos, sino una
simbiosis entre objetivo y piel, entre cámara y mujer… entre miradas cómplices
y gestos espontáneos.
¡Olvidaros
del frío y sacar de vuestro interior la picarona sexy que lleváis dentro! y
como por arte de magia comenzaron a fluir las tomas más bellas; un sinfín
de fotografías sugerentes, atractivas, delicadas… y en un paraje
absolutamente desierto. Allí respiramos calma, silencio y arte.
Allí queremos volver.


No hay comentarios:
Publicar un comentario